sábado 27 de octubre de 2007

De viaje por...(IV)

Cinque Terre

El día después de ver Génova teníamos planeado visitar el famoso parco nazionale delle Cinque Terre, patrimonio de la humanidad por la UNESCO des del 1997. Para que os hagáis una idea, este parque comprende una zona de unos 10km de costa donde se encuentran los pueblos de Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore, de aquí el nombre de Cinque Terre.

Después de almorzar como Dios manda en el albergue, fuimos a coger el tren y hora y media más tarde llegabamos a Riomaggiore..

En Génova esperando el tren. Cuando se despertó el señor de la barba blanca, estubimos hablando de la vida durante un buen rato. Creo que tiene el honor de ser la persona con la que he hablado más rato en italiano.

El tren resigue la costa Ligur. En ciertos momentos tenía la sensación de estar en el tren de Lleida-Barcelona pero la puntualidad de las paradas me devolvía a la realidad.

La verdad es que todo el mundo nos había hablado muy y muy bién de este sitio, y como suele ocurrir, cuando esperas mucho de una cosa normalmente te llevas un desengaño. Fue bajar y cobrarnos 5€ por usar los caminos.. rollo peaje. Y a andar se ha dicho. Las famosas cinco tierras consisten en 5 pueblecillos bastante similares unidos por unos caminos dejados de la mano de Dios.

Los pueblos son los tipicos de las postales, el que no se ve es que estan exclusivamente enfocados al turismo. Todo está lleno de tiendas para guiris que te hacen sentir como si estuvieses en Salou.


Me estoy mirando los paisajes y me estan gustando más ahora que cuando estaba allí.. si los pueblecillos (por muy bonitos que sean) me transportan a Salou, el paisaje me transporta a la Costa Brava.

Acabamos un poco hartos de andar para ver pueblos iguales a los anteriores y a la "cuarta terra" decidimos abandonar. En la foto podéis ver que sudamos las camisetas.

Comprobando la resistencia de las paredes con Rodrigo.

Y hasta aquí el fin de semana pasado. Puede ser que si nadie nos hubiese hablado de estas tierras, ahora estaríamos encantados. Os haré un favor y le pondré un aprobado justillo, así si algun día os dejáis caer por allí igual os sorprenden gratamente.